El gran sonero dominicano Santiago Cerón murió en la ciudad de Nueva York el pasado 10 de mayo, víctima de un ataque cardíaco. Cantante de maestros como Arsenio Rodríguez, Pete “El Conde” y corista de La Fania, con él se va una de las voces más destacadas de la música afroantillana.
[Evelyn Viana] El gran sonero de la voz lírica ha dejado de existir para hacerse inmortal. Santiago Cerón nació en Santo Domingo el 25 de julio de 1940 y murió en la ciudad de Nueva York el 10 de mayo de 2011, víctima de un ataque cardiaco tras habérsele implantado un marcapasos. El corazón de este gran cantante y compositor se detuvo a sus 70 años y con él se va una de las grandes figuras del Son y la Salsa.
A pesar de ser un sonero adorado por los salseros de barrio y esquina, porque como pocos representó ese sabor y ese sentir, Cerón no fue un músico callejero. Fue alumno aventajado en el Centro de Bellas Artes de su Santo Domingo natal. De allí su apodo como “El tenor lírico de la salsa”, puesto que antes de entrar de lleno en el género formó parte del Coro Nacional de Bellas Artes de su país. También trabajó como profesional en el circuito radial y televisivo dominicano. Pese a que su ilusión era convertirse en un gran cantante de boleros, fueron el Son y la Salsa los que decidieron su destino cuando se embarcó hacia La Gran Manzana.
En Nueva York…y con los más grandes
El gran salto a la fama internacional le llegó cuando se marchó a Nueva York en 1963 y logra trabajar y grabar con el gran Arsenio Rodríguez, entre los años 1964 y 1966. Esa fue su gran escuela en los géneros que tanta fama le dieron: el Son, el montuno y el guaguancó. Su paso por la orquesta de esta leyenda de la música cubana y afroantillana universal le abrió las puertas para formar parte de la orquesta de otro grande, Pete “El Conde” Rodríguez, quien lo escogió como corista para varias de sus giras, pero no logró grabar ningún disco ni fue el vocalista principal, muy a su pesar, como sí lo había sido de Arsenio. Sin embargo, la voz se Cerón quedó plasmada en el álbum “Salsa y Pimienta” de Tony Pabón Y La Protesta, y más tarde fue llamado por su compatriota Johnny Pacheco para hacer coros y tocar el güiro y las maracas en la legendaria Fania all Stars durante la segunda mitad de los setenta. Como era natural, fue muy complicado destacar entre tantísima estrella, su voz no quedó registrada en ningún disco de la Fania, sólo su güiro y sus maracas, pero su talento floreció cuando empezó su carrera en solitario.
“Tumbando Puertas” hizo justicia
El verdadero talento de este gran sonero que nunca había tenido la oportunidad de demostrar su valía en solitario llegó con “Tumbando puertas”, editado en 1980 por el sello Mary Lou Records. Este álbum de rotundo éxito fue uno de los más celebrados por los melómanos de todo el mundo. Bajo la dirección de su gran compañero y amigo Luís Perico Ortiz, este álbum contó con la colaboración de músicos de la talla de los percusionistas Luís Mangual y Eddie Montalvo y del tresista Charlie Rodríguez, entre otros destacados músicos. De los ocho temas los pegó todos, entre ellos “No hay amor”, “Vendedor de agua”, “Bienvenido”, “Baja y tapa la olla” y la memorable “Lindo Yambú”, de su autoría.
También bajo la producción del trompetista Perico Ortiz grabó el álbum “Navegando en el sabor” con temas propios y de Ignacio Piñero, como “Don Lengua”, “El diablo” y Raza de Esclavo”. Luego siguieron los discos “Canta si va a cantar” y “Bueno de vicio”, entre otros, y en la década de los noventa graba con Combo Redords los álbumes “La Vecina”, “A mi manera” y “Desde Santiago a Cali”, que demuestra su gran amor hacia Colombia y a los salseros colombianos a los que tanto agradeció su fidelidad a través de numerosas entrevistas.
Entre otros trabajos destacan los discos “Las Cuarenta” y “Que murmuren” (junto a Diego Galé) que grabó con la discográfica Exclusivo Recods, hasta producir “El Alacrán” (2005) bajo su propio sello o el disco “Santiago Cerón” para la discográfica ERB Redords hace dos años atrás. También han sido grabados varios recopilatorios con legendarios temas como “Espíritu burlón”, “Yo soy la ley”, “Canta si va a cantar”, y “Soy sonero” y “Cruel Tormento”, entre otros éxitos que quedarán en la imborrable memoria de los miles de salseros que seguirá cantando y bailando sus melodías. Descanse en paz.






























































