Se ha ido uno de los grandes. El cantante y percusionista Jimmy Sabater dejó existir el pasado miércoles 8 de febrero en Nueva York víctima de una larga enfermedad. Queda para la eternidad sus canciones “Bomba Carambomba”, “Salchichas con huevo” y “Volare” y sus trabajos junto a Machito, Joe Cuba, los hermanos Palmieri, la Fania All Stars, Tito Puente y Son Boricua.
[Évelyn Viana] Toda muerte de un artista es dolorosa, pero aún más si se trata de uno de los grandes. Jimmy Sabater fue un gran divulgador de la música afro antillana, mucho antes de que se conociera comercialmente como “Salsa”. Nació en Nueva York en 1936 y comenzó a cantar siendo un adolescente, por eso se hace imposible resumir la valiosa trayectoria de este compositor, cantante y percusionista que murió en La Gran Manzana el pasado 8 de febrero víctima de una penosa enfermedad. El próximo 11 de abril habría cumplido 76 años.
La carrera artística Jaime Sabater González (1936-2012) se inicia en la década de los cincuenta cuando con tan sólo 16 años ingresa como timbalero en la orquesta del pianista Joe Panamá, en la que alternó con Joe Cuba y más tarde se iría con él para formar parte del Sexteto del famoso maestro donde conoció a su compañero y amigo personal Cheo Feliciano.
En medio siglo de vida artística alternó como compositor, cantante, corista o timbalero con artistas y orquestas de la talla de Tito Puente (quién fue su gran referencia e inspiración junto a Machito y Tito Rodríguez), Eddie Palmieri, Ray Barretto, Jimmy Bosch, Bobby Cruz, la Fania All Stars, Louie Ramírez y José Mangual Jr. quien lo fichó en 1989 como percusionista para su álbum “Tribute to Chano Pozo” y más tarde lo citaría como timbalero y voz principal para su proyecto Son Boricua, uno de los últimos trabajos, altamente reconocidos, del gran Sabater. Tampoco hay que olvidar la participación de este neoyorkino de origen puerto riqueño como cantante del álbum “Un gran día en el barrio” de La Spanish Harlem Orchestra junto a Ray de La Paz, Frankie Vázquez y Herman Olivera que le valió la nominación al Grammy al grupo de Oscar Hernández.
Como dijimos al principio, no se pueden resumir en pocas líneas medio siglo de logros, de éxitos y de aportes de este insigne salsero, pero quedarán para la historia su voz aterciopelada, sus descargas tras el timbal, sabatersus eternas carcajadas y jamás dejarán de sonar temas que aún antes de su muerte ya eran considerados grandes clásicos: “Bomba Carambomba”, “Volare”, Yroco”, “Malambo”, “Cuando, cuando”, ”Babalao”, “Salsa y bembé” y “Salchichas con huevo”, entre otros. Al momento de escribir esta noticia aún se desconocían las causas específicas del fallecimiento de Sabater, pero el mundo salsero, tanto sus fans como sus compañeros de profesión, no han cesado de expresar su pesar y las condolencias para su familia. Viva eternamente en la memoria este gran artista que dedicó su vida íntegramente a la salsa y a la música afro antillana.
































































